Category Archives: Padres

En esta sección puedes encontrar testimonios de padres que se les ha muerto un hijo durante la gestación o poco después. Si quieres, como padre, familiar o amigo, puedes compartir con nosotros cual fue tú experiencia (hazlo en la pestaña contacta). Pretendemos que sirva para mejorar la actuación de los profesionales, y el apoyo que os prestan los familiares y amigos. Siempre hay profesionales dispuestos a tener en cuenta tu voz y mejorar el servicio que os prestan. También si eres un profesional sanitario puedes compartir tu experiencia: qué cosas hacéis en tu centro de trabajo, cuáles crees que ayudan y cuáles no, cómo se sienten los profesionales…

Despedida de Sara

Así depidieron su madre y su padre a Sara.  Muchos esperábamos que fuera creciendo y naciera en la fecha que le “tocaba”. Sentimos que no haya podido ser.

Escultura de homenaje a los bebés que mueren durante la gestación o al poco de nacer (Comillas)

Dos semillas en mi útero

Me quedé embarazada el día 2 de agosto de 2017 en el primer intento. Tenía claro lo que quería. Hacía mucho tiempo que lo estaba deseando. Supe enseguida que me había quedado embarazada. No podía ignorar las señales de mi cuerpo ni mi intuición. Mi compañero también lo sabía. Tardé unas semanas en aceptarlo, siempre había pensado que tardaría mucho en quedarme embarazada. Recuerdo pensar, también, que si la naturaleza es tan sabia, no podía haberme quedado embarazada en aquel momento: con el padre de la criatura las cosas no estaban bien, yo estaba anémica y con mucha ansiedad…. Empecé a creerme que, realmente, cuando una mujer siente el deseo de ser madre, este pasa por delante de todo.

DOS SEMILLAS EN MI ÚTERO (clica en el enlace para abrir y leer el relato completo)

A nuestro “ángel” del cielo. Carta a mi hija

Carta a mi hija,
Fue mucho tiempo de búsqueda, de incertidumbre, de miedo y de desesperanza en el que los tratamientos nos llevaron a creer que nunca lo conseguiríamos y cuando habíamos perdido casi toda la ilusión y nos empezábamos a intentar imaginar un futuro diferente al que siempre habíamos soñado, llegó el inesperado momento, el momento de “enhorabuena, ésta vez sí”. Salimos de ésa consulta ilusionados, felices por la noticia, casi incrédulos de lo que nos estaba pasando y también con miedo…miedo a perder ésa ilusión y alegría que nos invadía en ése momento.
La noticia se recibió a nuestro alrededor como quien recibe un ramo colorido de flores. Las personas más cercanas sabían lo que significaba para nosotros y aunque a partir de ése momento el camino no fue un camino de rosas (no entendía cómo la gente podía decir que el embarazo era un estado tan bonito cuando yo, realmente, me encontraba tan mal que me sentía enferma; nauseosa, dolorida, cansada, con miedo a todo…) también tuvimos momentos muy felices.

“Y aunque no estés, estás”

Continue reading

Vuela alto chiquitina, que aquí abajo vas a latir con mucha fuerza

Agradecemos la atención que recibimos en el hospital de Vadecilla por el trato tan especial a:

Carmen, Pablo Marlaska, Ana Orizaola, Estíbaliz, Teresa, Ana Vázquez, Monica González, Eduardo Miñambres, Isabel de las Cuevas. Por su profesionalidad y humanidad.

Recibir la carta de agradecimiento del equipo de transplantes ha sido muy consolador:Estas palabras fueron con ella en el féretro:

Y este un recordatoria para la familia:

Éstas son imágenes de su cajita de recuerdos:

Con el dinero que metíamos en tu hucha, hemos pensado comprar cajas de recuerdo para otras madres y padres.

 

 

 

Lucía, la luz que nos guía .

En la semana 24 nuestra pequeña Lucia murió.

Nosotros, unos ilusos, nos afianzamos al único rayo de luz que nos dieron cuando vieron que uno de los mellizos había dejado de crecer, y nos quedamos incompletos, desolados, desconcertados …

Cuando en julio de 2019 supe que estaba de nuevo embarazada, algo dentro de mi me decía que esta vez eran 2 bebés… Algo dentro de mí me lo gritaba, los síntomas eran exagerados y simplemente lo sabía. Más tarde cuando me dieron los resultados de las analíticas al verlos lo confirme al compararlos con los del primer trimestre del embarazo de nuestra hija mayor María, las hormonas estaban disparadas, mi marido y mi madre no me hacían caso y bromeaban con la idea, pero cuando fuimos a la primera eco vimos por primera vez a nuestros bebés. Mi marido se quedó perplejo y pronto nos abrazábamos llorando con una inmensa felicidad y desconcierto al saber de su llegada.

En el hospital, la ginecóloga que nos atendió, nos explicó que eran embarazos complicados, habría que ir viendo día a día que todo fuera bien y me seguirían en alto riesgo. La matrona de mi centro de salud, nos tranquilizó, nos explicaba que no debíamos preocuparnos, como era un embarazo bicordial-biamniotico, de los gemelares el “más seguro”, y además ella había tenido siempre buenas experiencias en estos embarazos.

(Ilustraciones realizadas porMaría, madre de Lucía) Continue reading

Madres también. Alimento para el alma

Agradecemos a Olaya y al Movimiento Rubén este libro y todo el ingente trabajo que hay detrás.

“La gijonesa Olaya Rubio publica un libro, que llegará a hospitales de toda España, con su
testimonio y otras experiencias sobre la donación de leche materna tras la muerte del bebé”

Madres también  (clica enlace para abrir pdf)

Hoy te recordamos, M.Ángel

Hoy hace 15 años de la muerte de M. Ángel.

Su madre, una de las co-fundadoras de la red el hueco de mi vientre, nos dejó estos gorritos cuando este año 2020 se trasladó de ciudad. 14 gorritos de diferentes tamaños tejidos por ella (porque 14 eran los años de la muerte de su hijo cuando los tejió), que se han puesto en las cajas de recuerdo del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Cajas que se entregan a las parejas que pasan por esta experiencia de muerte de hijos durante la gestación, en sus diferentes etapas.

Hoy nos acordamos de tí, M. Ángel, y damos las gracias a tus padres por su colaboración en esta asociación.

 

Donar la leche de tu bebé muerto: “Me permitió darle sentido a la pérdida de mi hijo y validar mi maternidad”

Algunas madres con bebés que fallecen en la última etapa del embarazo o al poco de nacer deciden donar su leche para ayudar a otros bebés, y avanzar en su duelo

Cuando un bebé nace, de lo primero que pide de la madre (por tanto del mundo) es la teta. La subida de leche es una sensación intensa, molesta e incluso dolorosa. Y solo tiene un remedio: un ser humano llegado al mundo con hambre. O un sacaleches. Olaya Rubio tenía muy claro que quería amamantar e incluso donar sus excedentes de leche al Banco del Hospital Universitario Central de Oviedo. Es por eso que, cuando su hijo Rubén falleció a las pocas horas de llegar al mundo y toda la oscuridad y la pena tropezó en ella, Olaya sacó fuerzas de flaqueza: “La tristeza aprieta tanto y es tan grande que el dolor no te deja ni respirar. El aire fresco y el oxígeno me lo dio poder donar la leche de Rubén durante meses. Pude seguir adelante pensando que mi leche podría ayudar a otros. Fue como un salvavidas dentro de la tempestad de su muerte. Sabía que la lactancia podía salvar vidas, pero también me salvó a mí”.

Continue reading

Mi historia. Pérdida temprana-manejo expectante

El aborto fue el viernes 24 (junio 2011). Justo una semana después de la eco de las 12 semanas. El viernes 17 fuimos a hacernos la eco del primer trimestre y nos dijeron que nuestro bebé llevaba muerto 3 semanas. No me lo podía creer. Yo que en este embarazo estaba tranquila, confiada. Nos hicieron esperar más de una hora antes de hacerla durante la cual estuve tranquila charlando con Fer. Nos mandaron pasar y mientras me tumbaba en la camilla por un momento pensé ¿y si me dicen que algo no va bien? Y automáticamente rechacé ese pensamiento. -“No Marta, confía. Seguro que todo está bien”- me dije. Y llegó la ginecóloga. Mientras miraba le pregunté a Fernando si veía a nuestro bebé. Me sonreía y me decía que sí. Y yo miraba la cara de la gine mientras manejaba el ecógrafo y esperaba a que nos dijera algo. No le pregunté nada porque recuerdo que en la primera eco del embarazo de Martina pregunté y me riñeron diciendo que no interrumpiera mientras miraban y medían. Por eso simplemente miraba la cara de la gine mientras hacía su trabajo esperando que nos dijera. Era una chica joven, rubia, con gafas. En un momento me pareció que ponía mala cara y pensé “no la conoces, no sabes cómo son sus malas caras” y seguí esperando. Y entonces se giró hacia nosotros y nos dijo que lo sentía mucho pero que no tenía buenas noticias, que el bebé no tenía latido. Que el embarazo se había interrumpido en la semana 9. Que aparentemente todo estaba normal, no había ningún motivo aparente que lo justificara, ninguna malformación, sólo que éstas cosas a veces pasan. Me mandó a urgencias. Debía ingresar inmediatamente para provocar que el feto saliera o bien con medicación o si no hacía efecto mediante un legrado. Si esperaba más podía tener una infección, me dijo. Y se marchó. Allí nos dejó. En aquel cuarto a oscuras. Mirándonos en silencio sin poder creer lo que nos acaban de decir, con lágrimas en los ojos. Intentando asimilar que ese bebé nuestro no nacería vivo. Nos abrazamos. Mientras me vestía la enfermera entró a pedirnos que nos diéramos prisa que tenían mucha gente esperando. Salimos a la sala de espera donde la mayoría de familias celebra haber visto a su nuevo miembro. Allí estábamos nosotros esperando de pié en el pasillo nuestro informe con el corazón roto intentando contener las lágrimas para no llamar la atención de la gente. Nos dieron solo el informe. Las imágenes de la ecografía, que la ginecóloga tenía en la mano, no nos las dieron como se hace normalmente, porque estaba muerto.

Continue reading